Actualidad

Taller de conciliación y paz

Por: Iván Fernando Márquez Gómez

El jueves 05 de marzo, se dio inicio a un taller de reconciliación y paz, en la Iglesia Nuestra Señora del Camino, ubicada en el barrio El Amparo de la ciudad de Valledupar. Este fue posible gracias a la colaboración de La Diócesis de Valledupar y a los miembros de La Conciliación de Paz de Colombia.

En el mismo se tocaron asuntos relevantes, que tienen que ver con el tema de la paz y de todas las personas inmiscuidas en esta grave problemática nacional.

Lida Losada, miembro de la Comisión de Reconciliación de Paz, es una periodista egresada de la Universidad Sergio Arboleda, con magister en la comunicación corporativa de la universidad AEA Business School de Madrid y asesora de comunicaciones estratégicas de la comisión nacional para la paz.

Losada, fue una de las encargadas de impartir el taller. En donde manifestó que la iglesia católica recomienda salir, para empaparse de pueblo, expandirse y empoderarse, de esta manera se pueden conocer de cerca los problemas y buscarle las posibles soluciones, igualmente se habló de una memoria histórica.

Memoria histórica.

Los asistentes al taller, pudimos en esta memoria histórica, ver en un documental, el relato y el recuento que hicieron los habitantes de Sipí, población afro descendiente del departamento del Chocó, visitado por la comisión nacional para la paz, en el pacífico colombiano, la crudeza y las injusticias que se cometieron durante el conflicto armado en Colombia, en décadas pasadas, que azotó y aún sigue causando muerte, desolación y miseria a lo largo y ancho del territorio nacional, a pesar de que se hable de post-conflicto.

Contaron sus habitantes, que este, antes de los enfrentamientos, era un pueblo alegre, trabajador dedicado a la minería y a la agricultura, pero que a partir de los años 90 todo comenzó a cambiar, por la disputa del territorio entre los grupos armados ilegalmente.

Las minas quiebra patas, los abusos sexuales para con las mujeres, el reclutamiento obligado a los hombres, para hacer parte de los grupos armados y las restricciones para circular y poder trabajar libremente, se volvió muy común y cotidiano entre sus moradores, como lo relató Alejandro Viveros, cuando en un cruento enfrentamiento entre miembros del frente Che Guevara del ELN, al atacar la estación de policía, causó mucho pánico y terror.

Por su parte, Andrea Mora, relató que ese día hubo un fuerte aguacero como si el cielo se hubiese puesto de acuerdo con sus habitantes y estuviera llorando con ellos. Lo más triste y lamentable es que un bebé de apenas 11 meses de nacido, fue víctima de esa fratricida y cruel guerra, sus partes quedaron esparcidas y solo se pudo recuperar una pierna.

Por la toma de la policía y lo sucedido al niño, empezó el desplazamiento, el 80% de las personas comenzaron a salir de sus viviendas y a dejar el pueblo, a causa de la pobreza, la guerra y el hambre, Sipí, se convirtió en un territorio fantasma.

A pesar de todas estas circunstancias y adversidades de la vida, con los habitantes de Sipí, esto no impedía que las personas buscaran la paz, con la colaboración de entidades gubernamentales nacionales y el auspicio de los gobiernos de Alemania y Noruega, encargados de financiar esta clase de talleres y actividades.

Lida Losada, explicaba en sus intervenciones, que se deben construir tejidos para la paz y esta manera, lograr una verdadera reconciliación entre los protagonistas de este conflicto, en donde se manejan muchos conceptos, tales como:

Verdad, respeto, tolerancia, inclusión, acogida, encuentro, dialogo, prudencia, confianza, inspiración, de igual manera los conocedores y entendidos del tema tienen algunas opiniones, entre los que podemos citar.

Charles Villavicencio, cree que los involucrados en el conflicto, deben sentarse bajo un mismo árbol, para llegar a un acuerdo.

Miroslav Vof, por su parte afirma que deben darse un fuerte abrazo con fraternidad.

Robert Shreiter, basa su fe y sus esperanzas en Dios.

Se habló, que existe una parte personal, en donde se debe desarmar el alma y el corazón, hablar a luz de la verdad, respetar a los demás, escucharlos y reconocerlos, así como ponerse en su lugar, estar dispuesto al dialogo, facilitar ese dialogo, enaltecer a sus semejantes, reconocer sus cualidades, multiplicar el mensaje conciliador y finalmente acudir a los medios alternativos y comunitarios.

Por su parte Mauricio Herrera Asesor de comunicaciones de la Diócesis y conocedor del tema audiovisual, explicaba en unos videos, las formas y maneras de cómo se manipula y se enfoca una información, bien sea en comerciales o en una entrevista periodística o en un documental, para favorecer interés políticos o económicos, mostrando y haciendo énfasis en imágenes de miseria y pobreza, evidenciado y poniendo de manifiesto el sesgo periodístico.

Finalmente podríamos decir que la problemática de la paz, nos concierne a todos colombianos por igual, que directa o indirectamente estamos inmersos en ella, bien sea cuando opinamos por todo lo que acontece a diario en el país y más aún, si somos periodistas, debido a que cada quien tiene su opinión o tendencia política, nadie es completamente neutral, es allí donde debe prevalecer la ética y la moral de los profesionales de la comunicación, con acciones que sumen y no que resten, para la consolidación de una verdadera paz en la nación.

Mostrar más

Sabor Vallenato

Somos un portal independiente, que tratamos de llevar la cultural Vallenata a todos los rincones del planeta, estamos enfocado en informar los hechos culturales tanto de la ciudad de Valledupar a si como de algunas ciudades importante de Colombia

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar
Cerrar